viernes, 14 de junio de 2013

Bienestar de las gallinas y etiquetado de los huevos

En esta entrada voy a explicar cómo saber la procedencia de los huevos que compramos y la forma de cría de las gallinas ponedoras. Es una manera muy fácil de asegurarnos de que estos animales tienen unas buenas condiciones de vida, sin sufrimiento ni dolor. Además, conseguiremos una mejora en el sabor y la calidad que repercutirán en nuestra salud ya que, como está demostrado, los huevos de unas gallinas que pueden moverse en libertad y con una alimentación saludable son mucho mejores.




Como se puede ver en la foto, debemos fijarnos en el primer número del código. Este número indicará la forma de cría de las gallinas:

3-En jaula: Las condiciones de las gallinas son deplorables, son tratadas como meras máquinas expendedoras. Son criadas en minúsculas jaulas de unos 550 cm2 (espacio menos que un folio) y un mínimo de 12 gallinas por m2. No pueden moverse apenas y tampoco tienen la posibilidad de poder salir en ningún momento. Las mantienen 24 horas con luz artificial y les administran medicamentos a diario para conseguir la máxima producción posible. Es habitual el corte del pico cuando son todavía unos pollitos (lo que les causa mucho dolor), ya que mantenerlas en este estado provoca que incluso lleguen a automutilarse o a atacar a sus compañeras a través de los barrotes.



2-En suelo: No están criadas en jaulas, pero la densidad de gallinas puede llegar a ser de 12 por m2 y nunca salen al exterior. Son las mismas condiciones que las de numeración 3, aunque no están en jaulas: también son medicadas, las mantienen con luz artificial las 24 horas y es habitual el corte de pico. Suelen morir de asfixia por calor en verano.


1-Camperos: Son los huevos de las llamadas gallinas camperas. Disponen de corrales al aire libre durante todo el día. No puede haber más de una gallina por cada 4 m2. También están medicadas para una mayor producción.

0-Ecológicos: Son muy parecidos a los camperos. Las diferencias fundamentales son la alimentación (sin transgénicos ni procedente de agricultura intensiva) y que no están medicadas.


Como veis, las mejores opciones son las dos últimas, aunque por desgracia en España los huevos que más se encuentran son los de numeración 3. Por un poco más de dinero (ya que los huevos camperos y ecológicos suelen ser algo más caros) puedes aportar tu granito de arena y no participar en la crueldad con la que muchas industrias tratan a los animales. Así, por lo menos, las gallinas no están hacinadas en pequeños espacios y pueden vivir con relativa libertad. Ya sabes, la próxima vez que vayas a comprar, ¡no lo olvides!